Ayuno terapéutico: ¿en que consiste y cómo hacerlo?

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Ayuno terapéuticoCuando el organismo esta saturado de humores, háganlo soportar hambre porque el ayuno purifica el cuerpo.

Hipócrates

A pesar de que el término Ayuno en los últimos tiempos está cogiendo mucho auge, sigue siendo un término que produce cierto reparo, ya que se sigue asociando la privación de alimentos a un decaimiento de los niveles de energía. Cuando en gran medida, como demuestran gran cantidad de estudios científicos, la sociedad actual vive “fatigada” en parte por su manera de comer y en parte por el frenético estilo de vida que se siguen en el llamado primer mundo.

Como decíamos el término ayuno cada vez está siendo más aceptado especialmente por la comunidad científica ya que cada semana aparecen nuevos estudios que ponen evidencia científica a los beneficios del ayuno y de la restricción calórica. Por todo ello estamos seguros desde MiAyuno que cada vez se aceptará el ayuno y éste generará menos rechazo y pasará a ser aceptado como actividad terapéutica y preventiva frente a gran numero de enfermedades muy comunes en nuestra “privilegiada” sociedad.

De hecho, cada vez son más las personas que tras experimentar en ellos mismos los beneficios de algún tipo de ayuno, lo comentan en sus círculos sociales y en ese momento se convierten en los principales defensores del ayuno como un acto placentero y altamente saludable.

Debemos entender el ayuno como una forma de atender, ayudar y cuidar al enfermo. En definitiva, el ayuno terapéutico es un acto de salud.

La Actividad terapéutica del ayuno

Basándonos en los estudios realizados por el reputado naturópata y promotor de la corriente higienista, el Dr. Herbert M. Shelton, el organismo realiza cuatro actividades básicas durante un período de ayuno:

  1. Eliminación de grasas de reserva en exceso (obesidad). Esto pasa porque durante el periodo de ayuno, siempre que sea un ayuno de tres días o más, el cuerpo utilizará la grasa de reserva como fuente de energía.
  2. Reaprovechamiento de la energía: la energía habitualmente dedicada a realizar los procesos digestivos puede ser utilizada para la regeneración de otros tejidos y la desintoxicación de toxinas.
  3. Reposo fisiológico: los órganos internos «descansan» y pueden regenerarse, especialmente los órganos del tubo digestivo.
  4. Eliminación de desechos: durante el ayuno el organismo se pone en “Modo depuración” activando dentro de sus posibilidades su capacidad depurativa, lo que se traduce en una depuración interna. 

Procesos de depuración interna

La actividad terapéutica del ayuno tiene un efecto positivo a varios y muy variados niveles en el organismo. Entre otras podemos asegurar, basándonos en gran cantidad de estudios que el ayuno terapéutico es beneficioso para:

  • Disminución de los niveles de colesterol: Cabe destacar en este apartado que desde nuestro punto de vista (en base a muchos estudios científicos) tener los niveles de colesterol total altos no es un riesgo significativo para la salud, lo que sí que es verdaderamente un problema de salud o más bien expresa un estado de salud frágil es tener altos los niveles de grasas oxidadas “Colesterol Malo- LDL/VLDL” y Triglicéridos (TG). (ver articulo colesterol en la web de miayuno).
    Durante el ayuno se activan los mecanismos antioxidantes del organismo lo que hace mejorar mucho la calidad de las grasas del organismo disminuyendo mucho los niveles de grasas oxidadas (colesterol malo y Triglicéridos).
  • Equilibración del pH del medio interno: el proceso de depuración del organismo pasa por una “desacisdificación” de los líquidos del organismo lo que se traduce en una mejor comunicación intercelular y una mejor oxigenación de todas las células del organismo. Esto provoca una mayor fluidificación de los líquidos del organismo incluida la sangre lo que previene la aparición de trombosisembolias o tromboflebitis

     

  • Aceleración de la autolisis: Este proceso descrito hace unos años por el premio Nobel en Fisiología y Medicina 2016, Yoshinori Ohsumi, según el cual el cuerpo cuando se encuentra en restricción calórica, (ingeriendo pocas o muy pocas calorías al día) como en un ayuno, se “deshace” “autoliquidando” aquellas células menos funcionales y reutilizando todas aquellas moléculas y nutrientes que se encuentran en su interior.
    Este proceso puede justificar el porqué la piel mejora tan rápido durante un ayuno o como defienden algunos autores clásicos por que el ayuno es  “el bisturí de la medicina natural”, eliminando quistes y cúmulos inflamatorios del organismo.
  • Reequilibrio del sistema inmunitario: Cerca del 80% de las células inmunitarias protegen el organismo de posibles infecciones que vengan del tubo digestivo. Si este descansa, como en un ayuno, la actividad de estas células disminuye muchísimo lo que se traduce en una disminución de muchos muchos procesos autoinmunes, una disminución de la inflamación (en todo el cuerpo) y en una mayor eficiencia del sistema inmune para defendernos de posibles agresiones Bacterianas, Víricas o por Hongos.

El ayuno terapéutico

  • La actividad terapéutica del ayuno favorece la desintoxicación y mejora el funcionamiento de los órganos al mismo tiempo. Lo que potencia la capacidad de autorregulación del cuerpo.
  • Esta autorregulación del organismo hace que el ayuno esté muy indicado en procesos crónicos o de larga duración ya sean, digestivos-hormonales o inmunitarios
  • No requiere la ingesta de fármacos ni intervenciones quirúrgicas.
  • Puede lograr resultados positivos donde otros métodos han fracasado.

El ayuno curativo

A raíz de los crecientes estudios científicos y de los sorprendentes resultados obtenidos, el ayuno puede ser considerado como una estrategia que puede ayudar a resolver gran cantidad de patologías que muchas veces se consideran crónicas e irreversibles como, por ejemplo:

  • Hipertensión arterial
  • Insulino resistencia
  • Hipercolesterinemia
  • Enfermedades autoinmunes

Sin entrar en detalles este hecho es la consecuencia como decíamos anteriormente de estimular con el ayuno el “Poder auto-curativo del cuerpo”. Queremos destacar que el ayuno potencia mucho sus beneficios si se asocia a una actividad física suave o de tipo aeróbico que potencia los beneficios depurativos y regenerativos.

Con todo, existen enfermedades en las cuales no sólo el ayuno no va a beneficiar, sino que además su práctica podría resultar perjudicial. De esto trataremos en nuestra sección de contraindicaciones.

Cómo hacer un ayuno terapéutico

A tenor de lo expuesto hasta ahora, resulta innegable que el acto del ayuno es una realidad indisociable de la experiencia terapéutica.

Como cualquier experiencia terapéutica este proceso es muy recomendable que sea guiado y dirigido por un especialista en la materia y supervisado por un médico que es quien mejor sabe cómo va a reaccionar el organismo durante un ayuno.

Lo primero que recomendamos antes de empezar un ayuno es que la persona se informe acerca del proceso del ayuno en cuanto a:

  1. ¿Cuáles son las fases del ayuno y cuáles son los síntomas que podemos presentar en cada fase?
  2. ¿Qué tengo que hacer antes y después del ayuno?

Las dos primeras preguntas encuentran amplia respuesta en nuestro libro 

En este artículo y una vez hechas las premisas anteriores vamos a describir como preparar y realizar un ayuno. Un ayuno se puede programar en tres fases: PREAYUNO – AYUNO – POST AYUNO

PREAYUNO: En esta fase el objetivo será progresivamente ir disminuyendo no solo la cantidad de alimento sólido que ingerimos sino también progresivamente ir disminuyendo los nutrientes más “costosos” de digerir. Por este orden iremos disminuyendo:

GRASAS – PROTEÍNAS – VEGETALES CRUDOS

Este proceso puede durar idealmente tres días, sirva la siguiente tabla como referencia:

COMIDAS

DÍA -3

DIA -2

DIA -1

DESAYUNO

Fruta de temporada + Té verde

Fruta hervida + Té verde

Fruta hervida + Té verde

    

COMIDA

1º: Ensalada  de Rúcula y canónigos con nueces                       2º Arroz hervido       

1º: Acelgas hervidas con patata                  

1º: Crema de calabaza con patata

    

CENA

1º: Verduras al vapor                         2º Tortilla   de gambas           

1º: Crema Calabacín                   

1º: Caldo vegetal               

AYUNO: Esta es, evidentemente, la fase clave que durará como mínimo cuatro días para ser efectivamente un ayuno continuo, aunque lo podremos alargar hasta siete o quince días (no recomendamos hacerlo sin apoyo profesional la primera vez, ya que cada persona puede presentar reacciones diferentes). Es posible alargarlo más, por supuesto, pero nunca la primera vez, ya que alargarlo tanto requiere de una preparación que va más allá del aspecto físico.

Durante el ayuno, podremos y deberemos ingerir líquidos; nosotros recomendamos un ayuno a base de un zumo por la mañana, un caldo vegetal por la noche y durante el día beber abundante agua e infusiones, a poder ser de fuerte mineralización para que aporte electrolitos al cuerpo.

Como ejemplos de zumos sirvan los siguientes (mejor licuados extraídos con un extractor lento que elimina toda la pulpa):

Zumo 1: sandia-melón-perejil y manzana      

Zumo 2: zanahoria-apio-albahaca-jengibre

Zumo 3: aguacate-melón-perejil-manzana y limón.

Zumo 4: espinacas-remolacha-sandía y jengibre.

Zumo 5: apio-manzana-melón-albahaca y limón.

Durante esta fase para nosotros es importante apoyar el ayuno con otras medidas de higiene de vida como:

Durante la depuración:

1) Beber al menos 2,5 litros de agua al día.

  

2) Caminar al aire libre durante mínimo 1 hora al día

 

3) Dormir al menos 7 horas al día, acostarse antes de las 23 horas.

4) Hacer ejercicios de Meditación  durante 20-30 minutos al despertarse.

Estas acciones potenciarán mucho los beneficios a todo nivel del ayuno.

POST AYUNO: Esta última fase es fundamental ya que después de varios días sin comer alimentos sólidos no podemos someter al tubo digestivo a un esfuerzo grande como podría suponer una comida copiosa ya que en este caso podríamos provocar molestias como hinchazón abdominal o diarreas.

Es muy recomendable empezar a comer progresivamente más cantidad y añadir progresivamente de menos a más los nutrientes más “costosos” de digerir en sentido inverso al que los quitamos en la fas pre-ayuno, así:

VEGETALES CRUDOS – PROTEÍNAS – GRASAS

Serán introducidos progresivamente, sirva como ejemplo esta tabla:

DIA +1

DIA +2

DIA +3

DIA +4

Fruta hervida + Té verde

Licuado de frutas + Té verde

Fruta de temporada + Infusión

Pan de espelta (30 gr) con embutido «curado» + Infusión

    

1º: Menestra de verduras               

1º Arroz Basmati hervido  con verduras

1º: Cogollos con anchoas     2º Pasta de espelta al pesto

1º: Ensalada verde con aguacate                              2º Albondigas de avena con tomate

    

1º Crema de Puerros

1º: Espinacas con piñones                  2º Tortilla          

1º: Crema de calabaza             2º Revuelto de setas con ajos tiernos

1º: Berenjenas rellenas de verduras al horno                            2º Pollo al curry (100gr)

La duración de esta fase tiene que ser proporcional a la duración del ayuno, como regla general se dice que el post ayuno ha de durar por lo menos la mitad que la fase de ayuno.

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