Ayuno terapéutico

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Ayuno terapéuticoCuando el organismo esta saturado de humores, háganlo soportar hambre porque el ayuno purifica el cuerpo.

Hipócrates

Aunque no entraremos en valoraciones sobre la sonoridad del término ayuno terapéutico en sí. La palabra «ayuno» sigue provocando, en la mayoría, una sensación poco agradable, generalmente seguida de una reacción de rechazo.

Como en tantos otros ámbitos de la vida, la poco favorable reputación actual del concepto del ayuno se debe sencillamente a la falta de información, a la desinformación, o a la ignorancia.

Sin embargo, y por suerte son cada vez más, las personas que han franqueado ese primer «obstáculo». Cada día más personas descubren, aprecian y valoran positivamente el verdadero sentido de esta práctica. Que no es sino el de un acto placentero y altamente saludable.

Si nos ceñimos al significado original del adjetivo «terapéutico», cuya etimología deriva del griego, debemos entender el ayuno como una forma de atender, ayudar y cuidar al enfermo. En definitiva, el ayuno terapéutico es un acto de salud.

La actividad terapeutica del ayuno

Actividad terapeutica

Basándonos en los estudios realizados por el reputado naturópata y promotor de la corriente higienesta, el Dr. Herbert M. Shelton, el organismo realiza cuatro actividades básicas durante un período de ayuno:

La Actividad terapéutica del ayuno

  1.  Eliminación de grasas
  2. Reaprovechamiento de la energía: la energía habitualmente dedicada a procesos digestivos puede ser utilizada para la regeneración de otros tejidos y la desintoxicación de toxinas.
  3. Reposo fisiológico: los órganos internos «descansan» y pueden recargar sus fuerzas.
  4. Eliminación de desechos: gracias al incremento de la actividad desintoxicadora, los órganos excretores incrementan su actividad.

Procesos de depuración interna

La actividad terapéutica del ayuno abarca múltiples frentes de nuestro sistema interno. A continuación mencionamos algunas de las funciones orgánicas asociadas a esta actividad que revierten en una mejoría de la salud:

  • Disminución del colesterol: al no ingerir alimentos, tampoco se añade colesterol al cuerpo. Por eso al permanecer en ayunas, el exceso de colesterol que teníamos almacenado en los vasos sanguíneos bien se utiliza para reparar y reconstruir tejidos (membranas celulares, hormonas adrenales, etc.), o bien es eliminado a través del hígado.

Durante este proceso pueden liberarse depósitos de colesterol «dormido», lo cual explicaría el posible aumento del mismo durante los primeros días de ayuno.

  • Incremento de la fibrinolisis: la fibrinolisis es el proceso mediante el cual se disuelve la fibrina y se eliminan los coágulos del corriente sanguíneo. Tras un día y medio de ayuno, los niveles de actividad fibrinolítica de la sangre se incrementan considerablemente. Éstos se mantienen hasta 24 horas después de la interrupción del ayuno1. Esto previene contra la aparición de trombosis, embolias o tromboflebitis .
  • Aceleración de la autolisis: el proceso de autodestrucción de tejidos enfermos por medio de las enzimas, como los tumores benignos, se produce más rápidamente gracias al incremento en la capacidad de limpieza por parte de todos los órganos de eliminación (riñones, hígado, pulmones y piel).
  • Aumento de la diuresis: a diferencia de los fármacos diuréticos, al ayunar, el cuerpo elimina sal y agua de forma espontánea y automática, sin dañar los tejidos orgánicos. Esta diuresis tiene tremendos beneficios para la salud.
  • Aceleración de la fagocitosis: los índices de destrucción de bacterias y cuerpos extraños por parte de los glóbulos blancos experimenta un notable crecimiento en períodos de ayuno. Según un estudio reciente, […] el porcentaje de neutrófilos que participan en la fagocitosis aumenta con el ayuno. Además, hubo un incremento en el porcentaje de neutrófilos que demuestran la reducción de NBT. Aunque hubo una disminución en la opsonización del suero, el aumento del porcentaje de opsonización demostró compensar este defecto.2

El ayuno terapéutico…

  • La actividad terapéutica del ayuno favorece la desintoxicación y mejora el funcionamiento de los órganos al mismo tiempo.
  • Acelera el proceso de curación y permite que el cuerpo se recupere de enfermedades en un corto período de tiempo.
  • No requiere la ingesta de fármacos ni intervenciones quirúrgicas.
  • Puede lograr resultados positivos donde otros métodos han fracasado.

El ayuno curativo

A raíz de los crecientes estudios científicos y de los sorprendentes resultados obtenidos, el ayuno se ha utilizado no sólo para solucionar enfermedades agudas sino también para tratar enfermedades crónicas.

De hecho, y como hemos podido ver hasta ahora, pocas son las patologías susceptibles de ser mitigadas o erradicadas mediante el ayuno terapéutico. Incluso en enfermedades graves como ciertos tipos de cáncer en fase avanzada (especialmente de hígado o riñones), tuberculosis, y graves enfermedades del corazón.

Con todo, existen enfermedades en las cuales no sólo el ayuno no va a beneficiar, sino que además su práctica podría resultar perjudicial. De esto trataremos en nuestra sección de contraindicaciones.

Terapias del ayuno

A tenor de lo expuesto hasta ahora, resulta innegable que el acto del ayuno es una realidad indisociable de la experiencia terapéutica.

Con todo, aún podríamos establecer una subcategorización más, bajo la cual encontraríamos tres formas de llevarlo a cabo, según la tipología de enfermedad y la intensidad de la «terapia» que requiere:

Tabla: Terapias de ayuno según su finalidad

A lo largo del ayuno, el cuerpo se ha acostumbrado a la nueva situación y, por lo tanto, es primordial pasar a los alimentos sólidos muy lentamente, con cuidado y paciencia. Por tanto, se recomienda comenzar con jugos de frutas, batidos, frutas y verduras crudas.

Conviene recordar la importancia, tras un ayuno prolongado, de reincorporarse a una dieta normal de manera paulatina, a fin de no sobresaltar al organismo.

Pasados unos días, podremos reanudar la ingesta de alimentos sólidos y continuar con una dieta saludable. 


1Miettinen M. Effect of fasting on fibrinolysis and blood coagulation. Amer J Cardiol 1962;10:532–534. Menon IS. Fasting and non-fasting fibrinolytic activity. Lab Prac 1967;16:469–470.

2Afshineh Latifynia et al. Neutrophil function (innate immunity) during Ramadan. J Ayub Med Coll 2009; 21 (4): 111-115.

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