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Casos Históricos

Cecilia de Ridgeway

Acusada por el asesinato de su marido, decidió permanecer en silencio durante su juicio, motivo por el cual no se la pudo declarar culpable. Cecilia fue entonces confinada a una prisión preventiva. Se trataba de un método para hacer hablar a los reos, aislándolos en celdas estrechas, sin comida ni bebida.

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de acusados (que acababan hablando al cabo de uno o dos días), Cecilia Ridgeway no sucumbió a la tortura. Las semanas iban pasando, para asombro de la opinión pública, quien empezaba verlo como una señal divina de su inocencia.

Al cabo de cuarenta días en ayuno absoluto, el mismo rey Eduardo III ordenó su liberación y decretó que fuesen retirados todos los cargos contra ella.

Prisoneros irlandeses

“No aquellos con más capacidad para someter, sino los que puedan sufrir más serán los vencedores.” Terence McSwiney

En la primavera de 1920, ochenta prisioneros del grupo IRA emprendieron la primera de una serie de huelgas de hambre en Irlanda, cuya repercusión pública fue tal que desembocó en una huelga general en Dublin.

Ante eso, el gobierno británico no tuvo más remedio que liberarlos.

“He decidido que dentro de un mes seré libre, ya sea vivo o muerto, porque no pienso probar bocado mientras dure mi condena”. Éstas fueron las palabras que dirigió al tribunal el protagonista del segundo caso de huelgas de hambre en Irlanda.

Terence McSwiney, en ese momento alcalde de Cork, fue juzgado por sedición y condenado a dos años de cárcel. Las autoridades se mostraron inflexibles, sobre todo por temor a que la reciente amnistía concedida a los ochenta prisioneros se convirtiera en un precedente peligroso. McSwiney moriría en octubre de 1920, en la cárel de Brixton, al cabo de setenta y tres días de ayuno.
El caso más famoso de los huelguistas irlandeses es el de Bobby Sands. Junto con otros compañeros, se declaró en huelga de hambre para que se les restituyera la condición de prisioneros políticos. Ésta duraría sesenta y seis días.

Sands murió el 5 de mayo de 1981. Otros nueve presos morirían en fechas sucesivas. Su acción obtuvo la atención mundial, entre otras cosas tras la elección de Sands como diputado para el parlamento británico durante su histórica huelga. Considerado una especie de mártir del movimiento irlandés, su muerte provocó el auge en el número de reclutamientos en la IRA, así como el aumento de la violencia asociada con sus actividades.

El motín del té

Entre las primeras manifestaciones del ayuno reivindicativo cabe mencionar la motivada por el anuncio del cierre del puerto de Boston, promulgado por la Cámara de los Burgueses de Virginia, en mayo de 1774, como represalia por el motín del té.

A tenor de ello, se declaró el 1 de junio como día de ayuno y oración, como muestra de solidaridad hacia el pueblo de Boston, así como una forma de insulto a la corona. Al día siguiente, se disolvió la sesión legislativa y los burgueses volvieron a casa.

El efecto de esta protesta se difundió por buena parte de las colonias británicas, hasta el punto de muchas de ellas acabaron adoptando el 1 de junio como día de ayuno “solidario”.

Si bien este episodio no desembocó en un auge del ayuno como protesta, sí que sirvió como precedente para su proclamación con fines conmemorativos. Tanto en las colonias inglesas como posteriormente en América, este tipo de ayunos públicos se siguió practicando hasta bien entrado el siglo XVIII.

Las “sufraguistas”

A principios del siglo XX, las mujeres británicas encontraron en el ayuno su forma de reivindicar el derecho a voto. Las manifestantes que habían sido encarceladas practicaron huelgas de hambre para exigir su liberación.

Sus protestas adquirieron una gran notoriedad, y provocaron el escándalo e indignación públicos. Eso acabó forzando su liberación y el compromiso por parte del gobierno de aprobar el sufragio femenino, aprobado finalmente en 1920.

Una de las primeras en adoptar este método como forma de resistencia política fue Marion Wallace-Dunlop, quien, se dice, sirvió como inspiración a Gandhi.

Presos alemanes

Holger Meins, estudiante de cinematografía y miembro de la Fracción del Ejercito Rojo, inició una huelga de hambre tras su detención y posterior encarcelamiento en la prisión de Stuttgart-Stammheim, en 1972. Allí fue obligado a alimentarse mediante sondas nasogástricas.

Su muerte en 1974, a los 33 años de edad, provocó un gran escándalo público y originó una serie de protestas por toda Europa.

Presos políticos españoles

Amadeu Casellas Ramón, militante anarquista catalán, practicó varias huelgas de hambre durante su estancia en prisión. Apodado “el Robin Hood español”, fue encarcelado por atracos a entidades bancarias, cuyo botín repartía para financiar distintas asociaciones de lucha obrera y social.

Su primera huelga, en 2008, duró casi ochenta días y, gracias a las acciones solidarias de múltiples colectivos (principalmente anarquistas), obtuvo el compromiso por parte de las autoridades para la aplicación del Tercer Grado y su libertad condicional. El incumplimiento de esta promesa le llevó a su segunda huelga de hambre, en 2009, que mantuvo durante un total de noventa y nueve días.

El 30 de noviembre de 1989, Jose Manuel Sevillano, dirigente del comando Grapo, comenzaba una huelga de hambre en protesta por la disgregación de sus compañeros presos, de los cuales 67 también iniciaron huelgas de hambre. Sin embargo, él fue el que más lejos lo llevó, muriendo al cabo de 175 días. Su fallecimiento originó varias protestas en las principales ciudades españolas (Madrid, Barcelona, Vigo, A Coruña, Zaragoza, Cádiz, Sevilla, Vitoria, Bilbao…).

La Fracción del Ejército Rojo alemana le rindió homenaje llamando con su nombre a uno de sus principales comandos. Su pueblo natal, Marchena, celebra anualmente el aniversario de su muerte.

Dissidentes Cubanos

En 1972, Pedro Luís Boitel, líder de la lucha contra Batista, moría a causa de una de las múltiples huelgas de hambre que mantuvo en la cárcel en protesta por los fusilamientos y a favor de los derechos de presos políticos.

A partir de entonces, muchos otros contrarrevolucionarios cubanos han seguido su ejemplo como mecanismo de presión., Entre ellos destacan las figuras de Guillermo Fariñas, Jorge Luis García Pérez, y Orlando Zapata Tamayo.

Golda Meir

Al final de la Segunda Gerra Mundial, esta política, diplomática y estadista israelí, conocida como la “Dama de Hierro”, llevó a cabo una huelga de hambre de cuatro días y ocho horas para protestar contra los centros de detención británicos destinados a los sobrevivientes del Holocausto.

Gracias a ello conseguiría que dos buques con refugiados judíos fuesen finalmente autorizados a ingresar a Eretz Israel.

Ghandi

Mohandas Gandhi es tal vez el personaje más emblemático de la historia moderna en lo referente al ayuno como forma de desobediencia civil. Su uso recurrente del ayuno en tanto que arma de protesta, sobre todo en pos de la liberación India del imperio británico, provenía de una práctica hindú: ayunar por las faltas o pecados de las personas que nos han causado alguna ofensa.

El término acuñado por Gandhi fue satyagraha.

Debido a la fama mundial de la figura de Gandhi, las autoridades británicas no podían permitirse dejarlo morir bajo su custodia, ya que muy probablemente eso hubiera dañado la reputación de Gran Bretaña.

A lo largo de su vida pasó siete años en prisión y realizó múltiples ayunos prolongados. Su ayuno durante la secesión de Pakistán en la India (en 1948, a los 78 años de edad) logró, en sólo 5 días, el compromiso de hindúes y musulmanes a acabar resolver sus enfrentamientos religiosos motivados por las reubicaciones forzosas.

Activismo por los derechos de los animales

En 2001 moría el activista británico Barry Horne, quien había protagonizado hasta 4 huelgas de hambre, mientras cumplía condena en la cárcel por llevar a cabo campañas incendiarias, principalmente contra empresas que practicaban la vivisección. Reivindicaba la revisión de las prácticas científicas con animales en UK, algo que el Partido Laborista había prometido al llegar al poder en 1997.

En una de las ocasiones llegó a ayunar durante 68 días, lo cual, además de hacerle entrar en coma, le causó la pérdida de vista en un ojo. En su última huelga de 2001, y aunque sólo llevaba 15 días en ayunas, la debilidad acumulada por las huelgas anteriores y las pobres condiciones de vida provocaron su muerte, oficialmente por insuficiencia hepática.

En los últimos tiempos, Venezuela ha vivido sucesivas huelgas de hambre para reivindicar la observación de los derechos humanos en las cárceles, así como por parte de estudiantes universitarios a favor de mejoras presupuestarias.

El caso más popular fue el del productor agropecuario Franklin Brito, quien acabó muriendo en 2010 en su protesta por la confiscación de sus fundos en el estado Bolívar.