Ayuno con agua o hídrico

0
26161

Ayuno de aguaDejando a un lado el ayuno absoluto, el ayuno con agua ofrece la forma más rápida de desintoxicación y los efectos terapéuticos más potentes. Por otra parte, es el ayuno más difícil de realizar. Por ese motivo requiere una preparación física y emocional intensiva durante los días previos.

Debido a a la intensidad con la que desintoxica al organismo, no todo el mundo está preparado para llevarlo a cabo y, en todo caso, se recomienda realizarlo bajo supervisión profesional.

El ayuno con agua representa una dieta de cero calorías. Para los más puritanos, éste es el único y “genuino” ayuno que existe, bajo la convicción de que la ingesta de cualquier alimento impide el completo estado de reposo deseado, y por extensión, una óptima limpieza y desintoxicación. Si bien es cierto que el hídrico es el tipo de ayuno más intenso en cuanto a beneficios terapéuticos, es posible obtener los mismos efectos mediante otros tipos de ayuno parcial, aunque en un plazo más largo. Lo que difiere entre uno y otro es la intensidad y la velocidad de la experiencia.

Como acabamos de mencionar, el ayuno de agua no está indicado para todo el mundo, e incluso para los que estén preparados, tampoco será apropiado llevarlo a cabo en cualquier momento. Cuanto más “intoxicado” está un organismo, más fuerte será la limpieza y, sobre todo durante los primeros días, más y mayores serán los síntomas de depuración, lo cual se materializa en un mayor malestar. La observación de un profesional es fundamental para determinar si esos síntomas van más allá de lo saludable, en cuyo caso se deberá interrumpir el ayuno.

Se recomienda consumir de uno a dos litros del agua más pura disponible, o incluso usar agua destilada. Aunque el agua destilada no es buena para su consumo diario, sí que es aconsejable durante un ayuno por su mayor capacidad de adhesión a las toxinas.
Una vez transcurridos los tres primeros días y pasadas las peores incomodidades debido al reajuste del organismo, el cuerpo se adapta al nuevo estado de ayuno. La mayoría de las personas dejan de sentir malestar, e incluso el hambre desaparece.

Después de 2-3 días, el cuerpo entra en un estado llamado cetosis, donde se empieza a alimentar internamente por la quema de células grasas. La cetosis suele durar aproximadamente 48 horas en las mujeres y 72 horas en los hombres. El tiempo que el organismo puede funcionar con seguridad mediante cetosis es variable en cada persona. Pasado este tiempo, la sensación de apetito vuelve a aparecer (“el hambre verdadera”), lo cual es una señal inconfundible de que el cuerpo necesita volver a alimentarse y, por tanto, una llamada a romper el ayuno. Los procesos fisiológicos del ayuno se tratan más a fondo en la sección de ayuno terapéutico.

Compartir
Artículo anteriorAyuno Absoluto
Artículo siguienteEl ayuno de agua